
Siempre quise hacer un programa de radio en donde haya una mujer que este buena, o mejor dicho que en algunos de mis programas haya una mujer mas o menos pasables, pero que tenga buena voz para poder crear fantasías en mi audiencia masculina.
Desgraciadamente, todas las locutoras buscaban programas chabacanos como los que yo hago, pero lamentablemente hay programas mas chabacanos que los míos y eso quizás me quito aquellos sueños.
Si bien mis audiciones no eran de las políticamente correctas, con el correr del tiempo fue lo que menos me importo, aunque al principio se trataba de resaltar por sobre el resto de nuestra competencia con: información, música (no muy comercial) “seriedad” y todo eso, Pero caímos en la vulgaridad de nuestros vecinos, Un poco porque quisimos y otro poco porque teníamos la presión de firmas comerciales que creían en nuestra capacidad, nuestro talento y todas las cosas que se deben tener para hacer un programa, y otra porque sin esa plata no podíamos pagar el espacio y por ahí, especular con algún “vuelto” que nos permita bancar caprichos de “periodistas” como los nuestros.
Mas adelante me di cuenta que del montón se sale si uno quiere, pero si salís no te escucha ni tu vieja y estas aislándote de todo, porque al menos aquí en La Rioja el 90% es vulgaridad.
Entonces si no se puede salir de ese montón, vamos a crear un estilo propio...imposible, en la radio ya esta todo inventado, entonces vamos a usar cosas de otros montones, que no se hayan oído en este. Dicho proceso es mas fácil y termina siendo hasta mas efectivo que eso de inventarse un estilo, ¿a quien le importa el estilo?.
Desde ese momento, cuando el afano, sutilmente comienza a dar resultado, uno sale a la calle y comienza a contarle a la gente que uno cree interesante (sobre todo a las mujeres) que hemos triunfado en la radio.
Dato fundamental: siempre hay que llevar puesto los auriculares, aunque no tengas ni una “sietemares”, el bolso cruzado no tiene que faltar, aunque sea que te leves la vianda, pero eso dará una buena imagen, Para se mas concreto: hay que aparentar ser un “Innovador en los programas de radio de todo el mundo”, hay que poner cara como diciendo – “córrete que soy un innovador de radio”.
Con todas esas cosas, uno en poco tiempo podrá convertirse en un referente de los medios y escalar en la popularidad entre los habitantes de su población, porque si su ciudad es como en la que yo vivo, usted Será una eminencia en todo. La popularidad llegara a su techo cuando comience a dirigir, conducir, locutar algún hecho que vincule a las masas con los hechos cotidianos, ya sea una procesión, algún programa de televisión muy conocido y hasta lo que es mejor, un festival de música al que asisten 20.000 personas.
Continuara...
Desgraciadamente, todas las locutoras buscaban programas chabacanos como los que yo hago, pero lamentablemente hay programas mas chabacanos que los míos y eso quizás me quito aquellos sueños.
Si bien mis audiciones no eran de las políticamente correctas, con el correr del tiempo fue lo que menos me importo, aunque al principio se trataba de resaltar por sobre el resto de nuestra competencia con: información, música (no muy comercial) “seriedad” y todo eso, Pero caímos en la vulgaridad de nuestros vecinos, Un poco porque quisimos y otro poco porque teníamos la presión de firmas comerciales que creían en nuestra capacidad, nuestro talento y todas las cosas que se deben tener para hacer un programa, y otra porque sin esa plata no podíamos pagar el espacio y por ahí, especular con algún “vuelto” que nos permita bancar caprichos de “periodistas” como los nuestros.
Mas adelante me di cuenta que del montón se sale si uno quiere, pero si salís no te escucha ni tu vieja y estas aislándote de todo, porque al menos aquí en La Rioja el 90% es vulgaridad.
Entonces si no se puede salir de ese montón, vamos a crear un estilo propio...imposible, en la radio ya esta todo inventado, entonces vamos a usar cosas de otros montones, que no se hayan oído en este. Dicho proceso es mas fácil y termina siendo hasta mas efectivo que eso de inventarse un estilo, ¿a quien le importa el estilo?.
Desde ese momento, cuando el afano, sutilmente comienza a dar resultado, uno sale a la calle y comienza a contarle a la gente que uno cree interesante (sobre todo a las mujeres) que hemos triunfado en la radio.
Dato fundamental: siempre hay que llevar puesto los auriculares, aunque no tengas ni una “sietemares”, el bolso cruzado no tiene que faltar, aunque sea que te leves la vianda, pero eso dará una buena imagen, Para se mas concreto: hay que aparentar ser un “Innovador en los programas de radio de todo el mundo”, hay que poner cara como diciendo – “córrete que soy un innovador de radio”.
Con todas esas cosas, uno en poco tiempo podrá convertirse en un referente de los medios y escalar en la popularidad entre los habitantes de su población, porque si su ciudad es como en la que yo vivo, usted Será una eminencia en todo. La popularidad llegara a su techo cuando comience a dirigir, conducir, locutar algún hecho que vincule a las masas con los hechos cotidianos, ya sea una procesión, algún programa de televisión muy conocido y hasta lo que es mejor, un festival de música al que asisten 20.000 personas.
Continuara...


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